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La adicción al pensamiento. Conferencia del Dr. Khammai Dhammasami.

Dr. Khammai Dhammasami

Ese hombre que veis (regular) en la foto es el Dr. Khammai Dhammasami, un monje budista que lleva a cabo sus enseñanzas e investigaciones principalmente en la universidad de Oxford.

Ayer estuve en una conferencia suya en Madrid sobre la adicción al pensamiento y me quedo entre otras muchas cosas con que…

1) En los colegios se enseña constantemente a pensar y lo que no se hace y es muy importante también, es enseñar a “no pensar”. Poco a poco va ocupando lugar en los colegios la educación emocional, la meditación/Mindfulness y otros espacios de reflexión y silencio en los que los estudiantes pueden hacerse más conscientes de ellos mismos y lo que les ocurre. Gran avance en mi opinión para el mundo educativo.

2) Reconocer nuestras emociones, pensamientos y percepciones como eso, no como realidades objetivas. Cuando nos identificamos con alguno de ellos, podemos entrar en un bucle del que luego puede ser difícil salir. Por ello es importante reconocer el comportamiento que sigue nuestra mente para que éstos no se vuelvan automáticos.

3) La práctica de la compasión y la alegría, con uno mismo y con los demás, para la transformación de los aspectos “negativos” en “positivos”. Cuando nuestra mirada hacia lo que nos ocurre u ocurre a los demás está impregnada de amor, la visión nos/se transforma.

Para terminar, me gustaría acabar con una de sus prácticas en la que había que imaginar un hecho del que nos sintamos orgullosos de nosotros mismos, también de un familiar y de un amigo, y que te impregnes de esa sensación.

Si te interesa el mindfulness, Nirakara organiza periódicamente los mindful encounters  (son gratuitos), donde se trata este tema desde un punto de vista más científico.

El Rey León como herramienta educativa

«El pasado puede doler pero, tal como yo lo veo, puedes huir de él o aprender» Rafiki (El Rey León)

mindfulness madrid

Ayer fui con mi padre a ver el musical del Rey León. Llevaba ya tiempo deseando ir después de las críticas tan positivas de amigos y familiares, y aunque las expectativas eran altas, no defraudó. Me pareció espectacular la puesta en escena de todos los animales y los decorados tan acertados, la interpretación de las canciones y el hilo musical, pero no es el tema del que quería hablaros. Me pareció fascinante para trabajar muchos temas en el aula. Había grandes grupos de niños en el teatro y creo que sería un acierto no dejar pasar tal oportunidad educativa para que los niños reflexionaran.

Se puede trabajar el tema de la amistad y la lealtad con la relación tanto de Simba y Nala como de Simba con Timón y Pumba. Sería interesante plantear preguntas como ¿Qué diferencias observas entre estos tipos de amistad?¿Cómo crees que se hicieron amigos? ¿Cómo crees que se debe sentir Simba cuando comiendo animales no lo hace con Timón y Pumba? ¿Cómo crees que se sienten Timón y Pumba cuando saben que su amigo podría comerles y no lo hace?¿En qué se basa su amistad?

El miedo se podría trabajar con diferentes escenas de la película. Cuando está Simba en medio de la estampida, cuando va con Nala al cementerio de Elefantes y son atacados por las hienas o cuando se reencuentra con Nala y no quiere volver a su hogar. Se podría ver la diferencia entre miedo ante una situación real y ansiedad que sería el miedo que sentimos ante una situación que imaginamos. Preguntas que podríamos plantear serían…¿Qué estampidas o hienas hay en tu vida?¿Cómo te enfrentas a ellas?¿Sientes miedo de cosas que no han ocurrido realmente?

La muerte de Mufasa puede ayudarnos a introducir este tema en el aula. Es un tema complicado pero hay niños que ya se han enfrentado a la muerte de algún abuelo, mascota o incluso algún padre. Puede ayudarnos hacer preguntas del tipo, ¿cómo crees que se siente Simba ante la muerte de su padre? ¿Cómo pensáis que podemos ayudar a un compañero de clase al que se le ha muerto su abuela?

La superación personal, la fuerza interior y la autoimagen pueden trabajarse en la escena en la que se aparece Rafiki y le hace ver algo que lleva dentro y de lo que Simba se estaba escondiendo. Muestra de una forma muy gráfica una forma de acceder a la profundidad del ser humano. Podemos analizar pensamientos limitantes como “No puedo”, “yo no valgo”, “no soy capaz” y como transformarlos en la fuerza que nos impulsa a seguir para perseguir nuestros sueños. Preguntas como ¿Qué ha pasado en esta escena?¿No intentáis algunas cosas porque pensáis que no sois capaces?¿Qué creéis que hace cambiar de actitud a Simba? ¿Qué pensamientos tenía Simba sobre sí mismo antes y después de esta escena?

Desde Submarino Pedagógico trabajamos todos estos aspectos relacionados con las competencias emocionales en el ámbito educativo. También desarrollamos el conocimiento de uno mismo, la introspección, la atención y el desarrollo de la consciencia a través de Mindfulness. Visita el apartado de Programas si tu centro educativo o tú como particular estás interesado/a.

 

Opiniones del Taller de Mindfulness para madres y padres

Mindfulness Madrid

“Me invita a mirar la realidad de otra forma. Cosas sencillas hechas diferentes.”

“Me sirve para parar. Ser consciente de mi cuerpo y pensamientos y salir del bucle de la rutina. Vuelvo a casa con mi familia de otra manera”.

“Me ha gustado compartir tiempo con otras personas y dedicarme tiempo a mí”.

“Sería genial llevar estas sesiones a más familias y a los adolescentes y niños en los centros educativos”.

“Poner la atención en mis pensamientos me hace más consciente de lo que me pasa”.

“He descubierto aspectos corporales y posibilidades de concentración nuevas”.

“Me ayuda a comunicarme con más serenidad y a la vez seguridad”.

“Centrarme en la respiración me es muy útil porque me ayuda a relajarme”.

“Este tipo de talleres me parecen muy interesantes pero me hubiera gustado que con más tiempo se pudiera profundizar más”.

“Creo que debería enseñarse la atención plena en los coles”.

“Es útil escuchar las vivencias de los demás dándome cuenta de cosas en las que no había reparado y viendo que otros sienten cosas parecidas a mí”.

“Me ha servido para controlar impulsos y evitar dejarme llevar por las prisas”.

“He mejorado mi equilibrio personal”.

“Me ha gustado recordar la sensación de tomar contacto conmigo misma”.

“Gracias por habernos dado la oportunidad de aprender un poquito más a ser conscientes y felices”.

 

La palabra más agradecida

Gracias flor minfulness

¿Cuántas veces al día utilizas la palabra “gracias”? ¿Eres consciente de cuándo la utilizas? ¿Estás realmente agradecido de lo que ocurre en tu vida?

Cuando doy las gracias estoy honrando este momento tal y como es conmigo. También, si es el caso, a la persona que tengo enfrente, su sabiduría, su trabajo, su dedicación hacia mí. Estoy honrando que las cosas son como son. Estoy demostrando mi amor hacia mí, hacia ti, hacia lo que ocurre.

Dos ocasiones perfectas para cultivar el agradecimiento en nuestro día a día son:

  • Nos levantamos por la mañana y es posible que ya estemos con el piloto automático de lo que solemos hacer todos los días. Por qué no dedicar un minuto antes que otra cosa a darnos cuenta de que estamos aquí, en este sitio, que respiro, que siento tristeza, ira, alegría,… Mejor o peor, pero estamos. ¿No es ya una razón de peso por la que sentirnos agradecidos?
  • Al final del día, ¿qué mejor que irse a dormir pensando en 3 cosas por las que estamos agradecidos del día que está terminando? Al principio quizás sea difícil encontrar motivos o circunstancias del día por las que estar agradecido, pero poco a poco te irás dando cuenta de más y más cosas. Aún así, sino se te ocurren ideas, empieza por cosas “básicas” como estar sano, haber comido, tener agua potable o un techo bajo el que dormir hoy. Se trata de prestar más atención a esos aspectos de nuestra vida.

De corazón, GRACIAS.  🙂

Los primeros buzos emocionales

El A.P.A. del I.E.S. Gerardo Diego opina…

curso minfulness inteligencia emocional

¿Para qué te ha servido el programa?

“Recordar mis valores y actuar en consecuencia. Ante un conflicto, pensar antes de saltar. Escuchar, pero con mayúsculas, ESCUCHAR. Relajarme. Ponerme objetivos y conseguirlos sin distracciones”.

“Para afrontar con calma el inicio un momento que sabes que será tenso. Para aprender a parar y decirme a mí mismo buenos días y buenas noches. Para oír más y escuchar mejor”.

“Para darme cuenta de la mente “parlanchina” que me impide tener momentos de calma. Ser consciente de que no escucho y por eso no puedo juzgar cuando no me escuchan”.

“Reflexionar sobre mis emociones. Cada jueves he hecho una pequeña parada en mi vida, he escuchado a personas que no conocía y a las que hoy aprecio”.

“Ser más consciente de lo que debo mejorar/cambiar, tener más conciencia de mis déficits, más posibilidad de mejorarlos y una mayor serenidad”.

“Para autocontrolarme cuando estoy nerviosa. Para valorar más cosas que antes me pasaban desapercibidas. Para estar más atenta a mis acciones y a la de los demás”.

“Me ayuda a estar más calmada. Esto es muy importante para mí”.

“Para aprender a PARAR y NO HACER. Para centrarme más en mí misma, conocerme un poco mejor, darme cuenta de que no soy mis pensamientos”.

¿Qué es lo que más te ha ayudado y en qué?

“En la herramienta tan potente que podemos entrenar y trabajar. Yo.”

“La respiración como elemento central de reconocerme en situaciones habituales rodeado de detalles que pasaban desapercibidos. El ser capaz de parar y ser consciente es mi principal herramienta de autogestión”.ada, más centrada. Me enseña a parar y analizar por qué y qué pienso. Cuando paro puedo decidir cómo reaccion

“Pararme a respirar, pensar en lo que hago, decirme las cosas con convicción y creérmelas”.

“Los ejercicios de respiración en momentos de agobio y los ejercicios de prestar atención a mis impulsos”.

“La auto-observación y escribir lo que pienso y siento en momentos de estrés”.

“Me ha ayudado a no sentirme culpable por dedicarme tiempo. También a conocer a personas que piensan totalmente diferente y a aceptarlas y valorarlas”.

Espacios de locos cuerdos

Pedagogía Mindfulness Inteligencia emocional

 

El otro día, impartiendo una de las sesiones del Programa de Autogestión del Bienestar para una asociación de padres y madres, un padre hizo un comentario parecido a este: “Yo me tengo que esconder para hacer estos ejercicios. Si mis hijos me ven, van a pensar que estoy loco”.  Dicho sea de paso, los ejercicios que realizamos están relacionados con atender a la respiración, a nuestro cuerpo, a nuestros pensamientos y emociones. No hacemos brujería.

Esto me recordó cuando empezaba con mindfulness y entraba alguien en mi habitación cuando estaba haciendo algún ejercicio. Entonces me invadía la vergüenza o el nerviosismo por el qué pensarán de mí. Me venían pensamientos del tipo: “Seguro que piensan que estoy metido en una secta o alguna cosa rara”. Hasta que me di cuenta que son solo eso, pensamientos. Pero esa es otra historia.

Esto me hizo recapacitar acerca de los espacios que proporcionamos en ámbitos familiares, escolares y sociales al silencio, la reflexión personal y el autoconocimiento. Si desde pequeños no nos han enseñado a tener estos espacios, a valorarlos y a cultivarlos, el día que lo veamos será raro o de locos. Incluso, cuando empezamos a considerar la posibilidad de tener estos espacios con nosotros y vemos en nosotros mismos los beneficios de lo que hacemos, aún así nos sigue dando vergüenza contarlo o nos parece marciano. Es contradictorio pero pasa. Es el peso de la innovación, de la revolución, de la valentía.

Hay que superar esa barrera del miedo y enfrentarnos a lo que realmente sentimos que es bueno para mí, mi familia, mi colegio,…

En Submarino Pedagógico trabajamos por ello y una de nuestras misiones es difundir estos espacios en familias, centros educativos y en la comunidad. ¿Empezamos?