Archivo de la categoría: Inteligencia emocional

Reto 3: Da las Gracias

«La gratitud es una vacuna, antitoxina y un antiséptico.» John Henry Jowett

GRACIAS MADRID

Empezamos nuevo año y los retos continúan… ¿Cuántas veces te has parado a pensar en el día de hoy en las cosas buenas que están pasando? ¿Te has dado cuenta de que han pasado?

Con este reto lo que se pretende es ir configurando nuestro cerebro para tener una visión más optimista de lo que nos ocurre. A todos nos pasan cosas muy buenas a lo largo del día pero no todos somos capaces de darnos cuenta de ellas. Por eso, vamos a hacer un esfuerzo durante este mes antes de acostarnos, y vamos a dar las gracias por 5 cosas que nos hayan pasado durante el día. Encontrar 5 cosas, sobre todo al principio, parecerá misión imposible, pero según pasen los días te irás dando cuenta de que va resultando más fácil encontrarlas.

No tienen por qué ser “grandes cosas o acontecimientos”, es más, poco a poco irás apreciando las “pequeñas cosas”, como una sonrisa de tu familiar querido, la comida tan rica que te han preparado hoy, tener un techo bajo el que dormir o la llamada inesperada de un amigo.

Con los peques, es un ejercicio muy potente para hacer y acompañarles en la cama antes de que se duerman. Diles que compartan las cosas que les han hecho sentirse bien en el día de hoy. Ayúdale si ves que se queda bloqueado/a haciéndole preguntas sobre el día y no te olvides de compartir las tuyas también. Aparte, es un ejercicio que os unirá mucho.

GRACIAS por haber dormido tan a gusto.

GRACIAS por disfrutar de un desayuno tan rico.

GRACIAS por empezar el año con personas a las que quiero.

GRACIAS por subir una palanca y tener agua. ¡Y encima caliente o fría a mi elección!

GRACIAS por tener la oportunidad de vivir en 2016.

Os deseo mucho amor, paz, sabiduría y consciencia en todas vuestras acciones. ¡FELIZ MOMENTO A MOMENTO!

Reto 1: Cuenta 30 respiraciones seguidas sin perderte. A diario.

 

respiración mindfulness madrid

¿Parece fácil? Propóntelo y prueba durante este mes. Pero hazlo de verdad. Durante los próximos 30 días comprométete contigo mismo a realizar la cuenta de 30 respiraciones seguidas sin perderte. Considero una respiración como el conjunto de una inspiración y una exhalación. Realiza respiraciones a tu ritmo normal, no intentes acelerarlo o reducirlo.

Para ello busca unos minutos del día en los que puedas estar tranquilo/a y nadie te moleste. Puede ser al levantarte o al acostarte, en tu oficina, en el baño, en el coche, en el banco del parque,…A poder ser con la espalda recta y en una postura cómoda. Cierra los ojos y céntrate únicamente en la cuenta de tus respiraciones hasta llegar a la número 30.

¿Qué hacer si te pierdes en algún pensamiento y no sabes por qué número vas? Empiezas de nuevo a contar desde 1. Un reto es un reto. 😉 Y si haces trampas, observa qué haces y cómo lo haces. A la única persona que engañas es a ti mismo. Pero recuerda que eres observador de lo que ocurre y no juez.

Con los más peques puedes enseñarles a hacer este ejercicio contando respiraciones (con 10-15 será suficiente y puedes ir incrementándolas poco a poco) con objetos que puedan ver como hojas, piedras, monedas, palitos,… Para ello con cada respiración pueden soltar una hoja o palito hasta que no tengan ninguno en la mano, o pueden ir metiéndolos en una pequeña cajita,… ¡desarrolla tu creatividad a la hora de ponerlo en práctica!

Si tienes cualquier duda o pregunta, no dudes en escribir. Y comparte tu experiencia y resultados. ¡Seguro que merece la pena!

Respiro y estoy atento a todo lo que pasa ahora. Respiro. Respiro.

Te propongo un reto

mindfulness pedagogía madrid

Durante los próximos 10 meses, te propongo diez retos (1 por mes) para que lleves a cabo en tu vida diaria.

Son retos, que a pesar de su simplicidad, exigen por tu parte dedicación y constancia. Habrá variantes para que si eres padre, madre o profesor puedas realizar con los más peques también y proponerlo como un juego.

Y como todo aquello que implica trabajo personal, también tendrás tus beneficios: mayor bienestar personal, incremento de la atención y mejor gestión de las emociones.

Los retos son complementarios, es decir, puedes llevar a cabo más de uno y/o todos a la vez. Es decisión tuya. Cuanto mayor sea el empeño que le pongas, mayores serán los beneficios.

Te animo que aunque te parezcan fáciles y/o “tonterías”, le dediques unos minutos de tiempo para ver qué pasa, lo analices y observes los resultados.

Empezamos con el reto 1 el 1 de Noviembre.

¿Te atreves?

Estás en tu mejor momento

inteligencia emocional

Imagina, por un momento, que este es el mejor momento de tu vida en todos los niveles: físico, emocional, mental, espiritual, social,… ¿Cómo te sientes? Cierra los ojos por un momento.

Ahora, deja de imaginar. Tu vida es la que es. Tienes cosas que te agradan, otras seguro que no tanto. Motivos por los que ser feliz y también por los que estar enfadado/a o triste. Aspectos que mejorar y otros muy desarrollados. Estás viviendo una circunstancia de vida que sea como sea, el camino de vida te ha llevado hasta aquí y es a la que te tienes que enfrentar. Entonces la pregunta es… ¿Estás explotando todos los recursos que están a tu alcance?

Como personas, solemos compararnos con quien tenemos al lado: “Mira qué casa se ha comprado Pedro y yo viviendo en este cuchitril”, “Es impresionante el novio de Julio, yo también quiero”, ”Qué contenta Carmen con su nuevo trabajo, qué envidia”, “Pobre Laura cómo se ha quedado después del accidente. Tampoco estoy tan mal yo”, ”Y yo pensaba que mis hijos eran rebeldes pero los de Luis son hijos del diablo”… y un largo etcétera de ejemplos.

Una clave para mejorar es compararte contigo mismo. ¿Qué mejor referencia que tú para observar los avances que haces en tu vida? No hay un mejor momento en tu vida que no sea este. Parece una frase hecha pero ni puedes cambiar el pasado ni vas a cambiar el presente por mucho que pienses en el futuro. Ahora mismo dispones de todo lo necesario para enfrentarte a lo que tienes delante. Observa qué haces y cómo lo haces, cómo te enfrentas a tu día a día, qué actitud tienes y cambia lo que necesites cambiar ahora.

¿Estás haciendo todo lo que está a tu alcance ahora mismo o hay algo que puedas o no puedas hacer para ser? Recuerda que este es el mejor momento de tu vida. No hay otro.

La palabra más agradecida

Gracias flor minfulness

¿Cuántas veces al día utilizas la palabra “gracias”? ¿Eres consciente de cuándo la utilizas? ¿Estás realmente agradecido de lo que ocurre en tu vida?

Cuando doy las gracias estoy honrando este momento tal y como es conmigo. También, si es el caso, a la persona que tengo enfrente, su sabiduría, su trabajo, su dedicación hacia mí. Estoy honrando que las cosas son como son. Estoy demostrando mi amor hacia mí, hacia ti, hacia lo que ocurre.

Dos ocasiones perfectas para cultivar el agradecimiento en nuestro día a día son:

  • Nos levantamos por la mañana y es posible que ya estemos con el piloto automático de lo que solemos hacer todos los días. Por qué no dedicar un minuto antes que otra cosa a darnos cuenta de que estamos aquí, en este sitio, que respiro, que siento tristeza, ira, alegría,… Mejor o peor, pero estamos. ¿No es ya una razón de peso por la que sentirnos agradecidos?
  • Al final del día, ¿qué mejor que irse a dormir pensando en 3 cosas por las que estamos agradecidos del día que está terminando? Al principio quizás sea difícil encontrar motivos o circunstancias del día por las que estar agradecido, pero poco a poco te irás dando cuenta de más y más cosas. Aún así, sino se te ocurren ideas, empieza por cosas “básicas” como estar sano, haber comido, tener agua potable o un techo bajo el que dormir hoy. Se trata de prestar más atención a esos aspectos de nuestra vida.

De corazón, GRACIAS.  🙂

Los primeros buzos emocionales

El A.P.A. del I.E.S. Gerardo Diego opina…

curso minfulness inteligencia emocional

¿Para qué te ha servido el programa?

“Recordar mis valores y actuar en consecuencia. Ante un conflicto, pensar antes de saltar. Escuchar, pero con mayúsculas, ESCUCHAR. Relajarme. Ponerme objetivos y conseguirlos sin distracciones”.

“Para afrontar con calma el inicio un momento que sabes que será tenso. Para aprender a parar y decirme a mí mismo buenos días y buenas noches. Para oír más y escuchar mejor”.

“Para darme cuenta de la mente “parlanchina” que me impide tener momentos de calma. Ser consciente de que no escucho y por eso no puedo juzgar cuando no me escuchan”.

“Reflexionar sobre mis emociones. Cada jueves he hecho una pequeña parada en mi vida, he escuchado a personas que no conocía y a las que hoy aprecio”.

“Ser más consciente de lo que debo mejorar/cambiar, tener más conciencia de mis déficits, más posibilidad de mejorarlos y una mayor serenidad”.

“Para autocontrolarme cuando estoy nerviosa. Para valorar más cosas que antes me pasaban desapercibidas. Para estar más atenta a mis acciones y a la de los demás”.

“Me ayuda a estar más calmada. Esto es muy importante para mí”.

“Para aprender a PARAR y NO HACER. Para centrarme más en mí misma, conocerme un poco mejor, darme cuenta de que no soy mis pensamientos”.

¿Qué es lo que más te ha ayudado y en qué?

“En la herramienta tan potente que podemos entrenar y trabajar. Yo.”

“La respiración como elemento central de reconocerme en situaciones habituales rodeado de detalles que pasaban desapercibidos. El ser capaz de parar y ser consciente es mi principal herramienta de autogestión”.ada, más centrada. Me enseña a parar y analizar por qué y qué pienso. Cuando paro puedo decidir cómo reaccion

“Pararme a respirar, pensar en lo que hago, decirme las cosas con convicción y creérmelas”.

“Los ejercicios de respiración en momentos de agobio y los ejercicios de prestar atención a mis impulsos”.

“La auto-observación y escribir lo que pienso y siento en momentos de estrés”.

“Me ha ayudado a no sentirme culpable por dedicarme tiempo. También a conocer a personas que piensan totalmente diferente y a aceptarlas y valorarlas”.

El poder de las palabras

palabras mindfulness

¿Cómo hablas a las personas que te rodean?¿Les motivas o todo lo contrario?¿Qué tipo de palabras y expresiones empleas?¿Utilizas “siempres” y “nuncas” habitualmente?¿Cómo te hablas a tí mismo/a?¿Te das cuenta qué te dices cuando te enfrentas ante un reto?¿Tienes un diálogo interno más positivo o negativo?

Hay que ser más consciente del vocabulario que utilizamos cuando nos comunicamos (con nosotros mismos y con los demás).Aunque parezca lo mismo, NO es igual estar a favor de la paz que en contra de la guerra. En la primera, nuestra atención se dirige a la paz mientras que en la segunda se dirige a la guerra. En el caso de que estemos en contra de la guerra, sin darnos cuenta, estamos llevando la atención hacia aquello que pretendemos evitar.

Te voy a dar tres herramientas muy sencillas que mejorarán tu vida…

  1. Cambia la polaridad de tus frases negativas: “No puedo…” por “Soy capaz de…” o “No soy …” por “ Me acepto como soy”.
  2. Identifica los siempres,nuncas, nadie y todos y elabora frases más realistas y concretas: “Siempre suspendo” por “He suspendido el examen de…”, “Nunca se acuerda de mí Fulano” por “Fulano no me ha felicitado por mi cumpleaños”, “Nadie quiere venir conmigo de vacaciones” por “Juana y Carlos me han dicho que este año trabajan en agosto” o “Todos están más delgados que yo” por “Alberto y Luisa han adelgazado”.
  3. Sin mentir, transmite a las personas de tu entorno las cosas que te gustan de ellas y no des por supuesto que ya lo saben: “Admiro lo ordenada que eres cuando trabajas”, “Qué bien cocinas”, “Eres un ejemplo de superación”,…

Con la práctica, verás cómo día a día mejora tu relación contigo mismo y con los demás. ¡A ponerse en marcha desde ahora! ¡Tú puedes!

Espacios de locos cuerdos

Pedagogía Mindfulness Inteligencia emocional

 

El otro día, impartiendo una de las sesiones del Programa de Autogestión del Bienestar para una asociación de padres y madres, un padre hizo un comentario parecido a este: “Yo me tengo que esconder para hacer estos ejercicios. Si mis hijos me ven, van a pensar que estoy loco”.  Dicho sea de paso, los ejercicios que realizamos están relacionados con atender a la respiración, a nuestro cuerpo, a nuestros pensamientos y emociones. No hacemos brujería.

Esto me recordó cuando empezaba con mindfulness y entraba alguien en mi habitación cuando estaba haciendo algún ejercicio. Entonces me invadía la vergüenza o el nerviosismo por el qué pensarán de mí. Me venían pensamientos del tipo: “Seguro que piensan que estoy metido en una secta o alguna cosa rara”. Hasta que me di cuenta que son solo eso, pensamientos. Pero esa es otra historia.

Esto me hizo recapacitar acerca de los espacios que proporcionamos en ámbitos familiares, escolares y sociales al silencio, la reflexión personal y el autoconocimiento. Si desde pequeños no nos han enseñado a tener estos espacios, a valorarlos y a cultivarlos, el día que lo veamos será raro o de locos. Incluso, cuando empezamos a considerar la posibilidad de tener estos espacios con nosotros y vemos en nosotros mismos los beneficios de lo que hacemos, aún así nos sigue dando vergüenza contarlo o nos parece marciano. Es contradictorio pero pasa. Es el peso de la innovación, de la revolución, de la valentía.

Hay que superar esa barrera del miedo y enfrentarnos a lo que realmente sentimos que es bueno para mí, mi familia, mi colegio,…

En Submarino Pedagógico trabajamos por ello y una de nuestras misiones es difundir estos espacios en familias, centros educativos y en la comunidad. ¿Empezamos?

 

Berak El Incansable (2ª Parte)

Mindfulness Pedagogía Inteligencia emocional

Pronto, el joven Berak, tan aclamado por su reino, empezó a perder su popularidad. Ya no ganaba combates, casi no salía de palacio, ni siquiera ese año celebró su particular fiesta de cumpleaños, donde todo el reino se reunía y compartían sus mejores memorias de la temporada acompañados de un festín inigualable.

Sabiendo que algo le ocurría, Berak fue a visitar a la todopoderosa hechicera, Zema, en busca de alguna pócima para volver a ser como antes. En cuanto entró en su cueva, Zema sintió el influjo de un hechizo en el príncipe. Era uno de los hechizos más malévolos que había, llamado “Mi espejo”, en donde uno creía lo que quisiera creer. Un hechizo cuya única cura podía encontrarse en el laberinto perdido.

El camino del laberinto no fue fácil. Allí tuvo que volver a luchar contra dragones y orcos  de un tamaño que nunca había visto. Escaló las montañas más altas pasando todo tipo de calamidades y solo ante la adversidad. Escapó de las alimañas más venenosas y venció a todas las fieras que encontró a su paso. Aunque quería encontrar su pócima, estaba agotado y sus fuerzas se habían debilitado, así que paró a descansar. En ese momento se dio cuenta que el hechizo ya había desaparecido. Sin ni siquiera darse cuanta había vuelto a ser el que era. Pensó que lo mismo siempre había estado hechizado porque ahora  sabía que era capaz de cualquier cosa, lo creía. En ese mismo instante, vio la salida del laberinto en la que había una inscripción de piedra que decía: “Quizás nada sea por casualidad”.

Cambios

cambio mindfulness

 

¿Cómo te adaptas a las nuevas situaciones? ¿Quizás un cambio de trabajo, de vivienda,  de móvil o probar nuevas comidas? ¿Una ruptura o una nueva pareja? ¿Un nuevo miembro en la familia o alguien que se va? ¿Esa visita inesperada, la enfermedad o un cambio de tu imagen? ¿Los nuevos alumnos a los que te enfrentas o una llamada de atención inesperada en el aula? Y así un largo etcétera de posibles cambios que pueden darse.

Vivimos en una sociedad en la que se producen cambios constantes en nuestras vidas. Muchas de nuestras ideas, de nuestros pensamientos, de nuestra forma de ver la vida, de enfrentarnos a ella desde hace unos años hasta ahora ya no son las mismas. Estamos en un cambio constante nos demos cuenta o no.

Uno de los puntos clave del mindfulness o atención plena es la aceptación del momento. Mucha gente malinterpreta el término aceptar y lo atribuyen a dejar que los acontecimientos sucedan en su vida resignándose con lo que tienen y no haciendo nada por cambiar esa situación con la que no se sienten a gusto. Nada más lejos de la realidad. Es nuestra obligación personal encontrarnos a gusto con lo que somos y en consecuencia hacemos, y cuando no es así, hacer algo por cambiarlo. No confundamos aceptación con rendición. Cuando aceptamos, damos la bienvenida a eso que llega a nuestra vida, lo acogemos, lo queremos por lo que es, sin más ni menos. Así, muy sabiamente la plegaria de la serenidad dice: “Señor, concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia”.

Después de leer esto ya no serás la misma persona. Algo, por mínimo que sea, habrá cambiado. El tipo de persona que quieres ser lo eliges en cada instante que vives. Ya no eres la persona de ayer ni la que serás mañana. Tú decides.

¿Quién eres?